martes, 12 de marzo de 2013

Deletreando reflejos

Existía una vez un moralista, uno entre tantos. No llamaba la atención por sus extensas teorías, sino por la forma como las expresaba. Él le llamaba " cruda realidad", sin florituras ni miramientos, a golpe de martillo! Aleccionaba a todo aquel al que tuviera un aprecio con su lengua viperina y su sarcasmo. Sólo con aquellas personas a las que le preocupaba su vuelo y su camino, a los demás "ni agua", si fuera por él ya se podían caer por las escaleras cuando llega el tren y no echan a correr.
Se pasó toda la vida sin una religión clara, envuelto en el ateísmo de las nuevas generaciones de su seno familiar, pero con el ansía y el anhelo de conocer e investigar todo aquello acompañado de interrogante. Pobre diablo! Ético, teórico, idealista e incluso inteligente cuando se lo proponía, pero incapaz de aplicarse ninguna de las lecciones que iba proclamando. Excepto una, la más recurrente y común entre las almas perdidas que lo rodeaban: La teoría sobre el amor; aquello que te resucita y te mata con solo pestañear. Tenía la palabrería adecuada y el entusiasmo necesario para hablar de ello con total distancia y banalidad. A aveces se preguntaba, en sus noches de insomnio y Absenta, si detrás de cada lección vital no había un grito de socorro en busca de aquello que llevaba buscando toda la vida: Un sentido, un Grial, un dios o quizás la gran mujer detrás del pobre desgraciado con muchas preguntas y la lengua muy hábil. Su ateísmo se fue convirtiendo en nihilismo alejándose de todo aquello que más anhelaba. Cuanto más ayuda quería prestar, más condescendiente se volvía su discurso. Falta de comunicación entre medio y emisor.
Un día, después de divagar entre sus sombras y sus resquicios de claridad escondidos gritó:
- Como creer en Dios si Dios no cree en nosotros!
Y de repente una voz agrietada por los años contestó :
- Porque Dios somos nosotros
Detrás de esa voz apareció una señora con una expresión dulce, los ojos azul cielo y un conjunto de magulladuras y cicatrices causadas por algún que otro desengaño amoroso. Él instintivamente la bautizó como "María Magdalena", la oveja negra de la Biblia  la única rebelde refugiada de la historia del cristianismo. No salía a cuenta darla a conocer al mundo así que todo bobalicón machista, poderoso e idealista, como él, decidió tacharla de indigna, como en nuestras mejores telenovelas. El señor moralista, divertido, conversaba con ella en busca de una teoría clara: Humanismo? Antropocentrismo? Existencialismo?
- Dios nos creó a su imagen y semejanza.- dijo ella. 
Y él como de costumbre hábil con sus palabras y erudito de ironías se miró al espejo y dijo:
-Sí, claro! La gran mentira de la historia  nos han hecho creer en un ser superior cuando ése ser llamado "Dios" no somos más que nosotros mismos. Vaya vuelto de los acontecimientos, menudo juego de palabras.. " a su imagen y semejanza..."
Calló. Se miró al espejo mientras hablaba y se dio cuenta de la gran metáfora que simbolizaban aquellas palabras, aquel gran concepto literario impuesto durante años. Miró a la señora, viéndole cada vez más rasgos de bruja y salió corriendo con los ojos llorosos mientras ella sonreía asintiendo.


Y la moraleja? Supongo que en cualquier esquina puede haber una bruja que te plante delante de un espejo y te haga ver detrás del reflejo.



"El dia de la partida mitja vida condormida, l'altre meitat vingué amb mi per no deixar-me sens vida."



Amén!

viernes, 15 de febrero de 2013

Retales sin hilo


Capítulo 1. Mi, lo de arriba. 
Estoy en plena metamorfosis. No sé si me estoy convirtiendo en pez como el pequeño Dalí, en pájaro como el ave Fénix o en piedra como la mirada de Medusa. 
Evolución o involución aún no lo tenemos claro pero lo indicios de cambio están presentes, solo nos falta determinar que camino tiene los ventanales más grandes. Mis órganos y músculos mudos me mandan señales de humo e intentan decirme algo en braile que no consigo descifrar, ya que el hemisferio derecho de mi cerebro está ocupado poniéndose guapo y escribiendo su biografia, que creerá ser best seller, qué tonteria!
 De esa manera el espácio interior de eso que llaman "cuerpo" se esta reconstruyendo con la mejor mano de obra del lugar apretándole cada vez más las tuercas al de arriba. Hasta  que llegue el día que explote,al igual que el Sol, esparciendo todos los colores feos y desagradables por el suelo , en un punto estratégico para ser barridos y enviador al container Verde del " Bon voyage". Sí, los rencores y las magulladuras van en el verde, como los envases. 
Este puzzle y engranaje interno en reformas me esta llevando a convertirme en un ser soñador y ya sabemos que no son buenos tiempos para los soñadores pero, que hi farem! El sueño se convierte en i aliado más íntimo y mi almohada en la amante más apasionada que nunca ha estado etre mis sábanas. Pasada la una y media de la madrugada la realidad me engaña y la fase rem  me retiene amordazada y con cadenas a lo onírico, convirtiéndome en un Salvador cobarde y reprimido en la proa de su barquito de pesca.
 Pintaré los mejores momentos del planeta mezclando ambar y ocre.



Capítulo 2. La vida subterránea.
Fuera pero abajo, para variar. Clima tropical y todo tipo de espècie animal que creiamos estinguida se encuentra con su gran culo gordo postrado en sus asientos grises. Situación socialmente adecuada. Sale a escena, asustado, un pobre animalillo herido cantando la misma serenata de siempre. Sus palabras piden monedas, su melodía carece de sinceridad, pero su aspecto reclama morir. Un ser casto, esotèrico y catòlico, de seminario, proclama a sus hermano que "No es manera" pero no afloja ni un duro, ha hecho voto de pobreza y de .. castidad? 
Una leona de la vieja sabana se acerca descarada, esta vez sin discurso y sin ese aroma fúnebre. A continuación una manada de pajarracas histéricas se ponen a cotillear y a comentar la jugada dándome motivos para desplumarlas de un golpe seco o clavarles el boli en el ojo... pero no lo hago, yo sigo a lo mío. Lo mío, devolverle las miradas al chico del gorro de delante, que me lee el movimiento de la mano intuyendo esta história. Parece que esto se acaba, se levanta. Pausa. Se despedirá? No escribo. Una mirada de reojo des de la puerta. Grácias.
Libros: " Vida de Mamá Margarita" y una Carta de Pizzas con su Margarita, Jamón, Bacón... Se repite una palabra senzilla que hace buena olor y que se regala. Transbordo y... aunque me duela todo músculo conocido o por conocer de eso que llaman "cuerpo", unos acordes acústicos me empujar hacía arriba. Premio! Unos ojos de plato simpaticos que me saludan por dejar que mi mirada tenga un affaire con ellos. Selva.

" Que siempre llego a la deshora que me marca el corazón."




Capítulo3. Libros sobre railes.
En cuestión de unos meses, quizás años, "El chico del metro que lee" ha ganado el puesto indiscutible de personaje emblematico de mis viajes subterráneos. Siempre que aparece, cuando lo hace, convierte párpados caídos y pérdida y repetición de las mismas tres palabras de la pagina 291 en  lucidez e imaginación.
Cada libro que el lee contiene una porción de nuestra história escrita con rima libre y verso alejandrino. Una história des de  la querida distáncia de descubrir aquella mirada de búsqueda y captura, de reconocer unas facciones familiares y una nueva situación, sin libro, sin ese lenguaje corporal en el cual puedo intuir un carácter y una vida detrás. 
No te había reconocido. Y tu a mi? Seguro que sí.
Imaginemos... imaginemos que un día al descubrirme entre tus páginas me reconoces como Lady Macbeth, como Fedra o incluso como Cristina Sagnier. Qué pasaría entonces? Al darte cuenta de mi instáncia entre las comas y al leer que ya estamos escritos me invitarías a sentarme a tu lado, quizás me recitarías algunos versos o, con un poco de grácia, me empujarías fuera del vagón jugandonos la vida al cobijo de una sonrisa pícara. El trayecto acabaría en tu escondite, donde estás siempre que yo no te encuentro. Ahí la história adoptaría otra dimensión convirtiéndonos en el noveno tomo de Gray y sus sombras.
Hasta la próxima pequeña, nos vemos donde nunca toca el sol!







"¿ Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño
y los sueños sueños són."

sábado, 2 de febrero de 2013

PENTESILEA

Amor, Guerra, Odio, Destrucción, Enfermedad, Pasión, Impotencia  Energía  Sangre, Armas, Ingenuidad, Ejércitos, Inocencia, Ganas, Ritmo, Atrevimiento, Fuerza, Heroicidad, Dolor, Rosas, Leyendas,Reina, Mutilaciones, Deseo, Hombre, Mujer, Aquiles, Pentesilea.


"No era tan folla potser com semblava. "



miércoles, 30 de enero de 2013

Hi havia una vegada


Con casi 19 años he vivido más cosas que la mayoría de la media catalana, española , incluso mundial. No puedo explicarte batallitas de la mili , ni el hambre que pasé durante la postguerra , ni siquiera puedo describirte lo que sentí al escuchar a Montserrat Caballé y a Fredy Mercuri en  las Olimpiadas del 92. Pero...

He dejado plantada a una mujer en el altar llamándola "zorrón", me he suicidado, he apuntado a mi novio con una pistola, he dado a luz y a continuación me han quitado al bebé, también tuve un hermano enganchado al caballo. He sido un árbol, una puta a domicilio, la musa de un pintor atormentado, me han moldeado como a una estatua  he reencarnado a la preciosa e inofensiva Cécile de Volanges, he convencido a toda una ciudad para rebelarse contra los hombres y el sexo acabando así con una guerra. Un día fui violada por un lobo mientras me cantaba el "abuelito dime tu", me he perdido en el desierto a punto de morir asfixiada, he sido norteamericana. En una de estas he ido en silla de ruedas con hambre de sexo, he sido parte de un animal fantástico transportando a 12 personas a un cuento de hadas. He estado en el cielo y en el infierno, he nacido y he muerto....

Estos serán mis cuentos de bona nit .

*

Unos años después, con casi 21 años las palabras aumentan a un ritmo frenético, la experiencia sube como la espuma y el placer del escenario se mantiene. A finales de Enero y a principio de Era puedo decir que he vivido más, mucho mas. Me he colocado con el oxígeno de la vida, he bailado hasta llorar, he amado durante minutos, he tenido una nariz roja y feliz, me he despedido sin parar, he sido parte de un cuervo, he volado donde yo quisiera con solo abrir y cerrar. He luchado con golpes de aire, he sido moldeada y dada a la vida, he conocido al padre de mis hijos echando un polvo en los lavabos de un avión, he buscado sin cesar a un tal Klein, he sufrido mucho por un amor lleno de dudas, he descrito un asesinato, he sido una judía quemada en una Iglesia, que cantado, reído y llorado. También he sido un caballo esquizofrénico, parte de un decorado, una rata, he formado parte de una gran fiesta, he sido el gran tirano del Pare Ubú maltratando a mi mujer con una Barbie, he muerto con una palmada, he sido Jesucristo. Sí, he matado a un hombre con solo una cerilla, he sido una psicóloga colocada, una amazona llamada Arbusto III, me he convertido en marioneta,me han matado de un polvo, he dado mil vueltas sin marearme, le he gritado a una reina y aún quiero hacer mucho muchísimo más.





Media vida se me olvida.

martes, 8 de enero de 2013

" Queridos Reyes Magos de Oriente, intuyo que estáis algo enfadados o molestos conmigo ya que este año habeis pasado por mi casa moviendo la mano mientras pasabais de largo. Y ahora direis que vuestro regalo ya lo recibí hace unos dias, antes de cualquier niño, que suerte! Mi regalo no es material, es auténtico, con un mensaje navideño de amor, perdón y misericórdia. 
¿Me habeis visto demasiada cara de atea y me estáis dando una lección? 
Quizás estáis hartos de niñas como yo, que odian la Navidad y aprovechan para sabotear toda muestra de tradición diciendo palabras malsonantes con el pica pica y utilizando el sarcasmo junto con el redondo de pollo. Si es así, grácias, ya buscaré vuestro regalo en algo que me pueda beneficiar. Me tomaré esto como otra prueba más para tentar a mis nervios, para decidicr entre paciéncia o muerte y sobretodo para serme fiel a mi misma. También quería una tablet y un móvil con central espacial, como mis amigos, pero ya me esperaré a otro año que me haya portado mejor. Otro año en el cual haya callado eso que pienso, que haya controlado mi carácter y que me haya comprado las chinchetas de la sonrisa, para próximas cenas familiares y demás.
Pero siento comunicarle a sus majestades que no os he escrito para quejarme, ni mucho menos. Os he escrito para pediros por favor que no regaleis más libros de autoayuda. Como ya no sabía a quien recurrir he contactado con vosotros, los altos cargos de este paripé. No os pido que rectifiquéis los regalos de este año ya que habéis tenido un largo viaje des de Laponia o des de alguna parte de ese famoso "Oriente". Esta demanda es para que el año que viene os dejeis de polladas (con perdón a sus majestades) y si queréis regalar literatura, que sea de verdad. Ahora sí, por fin y después de tres años puedo decir que odio profundamente la autoayuda y a todo aquel depresivo que la lee, convirtiéndose en el súper hombre (hinchable) de Niestzche por leer a cuatro saca cuartos sin escrúpulos. Más de una amiga mia estaría muy orgullosa de mi si leyera esto, señor Baltasar. Toda esa psicología barata de manual es autodestructiva y asquerosamente empalagosa para que los desamparados encuentren un timón invisible que guié sus vidas.  Me estoy agriando, sí, llevo doble de vinagre, también, pero almenos ningún libro por muy bien escrito que esté me dirá quién soy ni que coño pinto en este teatro de marionetas, todas ellas ansiosas por conocer a su titiritero. 
Seré yo quién lo descubra y si no es ahora ya lo haré otro año que me porte mejor.



Con todos mis respetos:

Adriana. G Andreo "







PD: Shhh,, los reyes no són los padres, són la Jacqueline.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Habitación roja.

Los hombre de mi vida. Todo aquel que conocí y ocupó alguna parte de mi cuerpo le corresponde ese título. Ya sea pecho, separado en pulmón y corazón; Cabeza con su mente, pensamiento y olvido; O piel, y sus poros, escalofríos y sudores. Cualquiera que sobrepasara un poco la línea  se convierte en uno de esos hombres de mi vida... que pudo ser y no fue. 
Todos ellos no se esconden en un pequeño recodo del cerebro apunto de diluirse y desaparecer, ya que su existencia me crea de cierta manera otro espacio alternativo, un local de jubilo y colección colocado en una ladera de mi espacio craneal que no consigo ubicar. Es una especie de burdel vital y reminiscente. Todos los huespedes, almenos la mayoría, parten de la base del frío del invierno o el sofoco helado del agosto. 
Amor. No se nombre, nunca, no forma parte de nuestra fiesta y ni de nuestra historia, pero a modo de secreto, susurrado, os diré que siempre está ahí, en silencio,  siendo partícipe pasivo de cada sonrisa, cada palabra o cada carícia. Me guiña el ojo recordándome que está ahí y yo le giro la cara, aunque sé que en todo lo que hago hay gramitos de él.
Uno, el primero, me marcó el patrón desobediente y parafraseado, la rebeldía de una época. Vital, inteligente y con el contrapunto de la mirada indefensa e ingenua.  En ese marco de farolas encendidas y la humedad de las cloacas pasamos los primeros años compartidos. 
Una vez me salieron alas y conseguí levar el ancla, me convertí en marinera y Colibrí. "Bon vent i barca nova!" tarareaba. Bien calzada y con una bonita mochila de rencores a la espalda, me compré una maleta de piel para guardar todo aquello que me reservaba. Ninguno de ellos acabó por abrirla. Una niña creciendo a la par que su nostalgia, enmascarada en fortaleza y carácter; Carácter, eso si que era vida, cada vez más formado, con más matices y posibilidades. La reina del sarcasmo, y el sarcasmo siempre sienta mejor con una diana de fondo y el hielo de un buen ron. Me hacía mayor y aquel patrón seguía latente, incansable, con más fases y diferentes estilos; Un pendiente, varios pendientes, un peinado, una guitarra, el Rock&Roll... Gracias a él seguía viva, viva en muchos escenarios, en diferentes actos, viva de sentir
Después de divagar entre cuerpos sin aliento y conversaciones que carecían de interés para mí, llegó el Rock&Roll para recordarle a mi sistema nervioso que podría vibrar junto a él. La guitarra acústica me llevo a viajar a lo alto de una montaña convirtiendo el punto de fuga del horizonte en la tierra que piso. Era divertido y espumoso como una buena birra fría. La eléctrica me puso los pelos de punta y sin comerlo ni beberlo me hizo latir durante unos días. Salté, bebí, toqué y me elevé hasta la luz de aquella farola tan mística como el ambiente de aquel momento. Sí, era libre y bailaba con unos labios recorriendo cada movimiento. Fue curioso y poético, ya que esa historia está escrita y la fui leyendo a la vez que la iba viviendo. En el "Refín" acabó el gran viaje junto con una hormiga. Y de esa manera mi pequeño burdel situado en un lugar secreto de mi memoria iba teniendo cada vez más aforo y más gasto en whisky barato.
Me gusta regalarle escenas de película a los espectadores de la vía pública cuando llueve, unas veces más lúdicas y otras más dramáticas con sobrecarga de emoción y reproches, ganándose así pase VIP  a mi pequeña estancia. Con él bailé con los árboles, convirtiéndome en la ninfa más auténtica del lugar acabando el baile en una vieja ciénaga móvil, negociando las bases del contrato residencial. 
Otro me amó como amaba a su respectiva amante, quien le amaba incondicionalmente sin saber que éste ya disponía de llaves y sábanas limpias.
Dos de los mejores han acabado muy lejos de aquí, volaron a un mundo mejor donde sus ideas fueran escuchadas y sirvieran de algo. También eran pájaros sin dueño, uno amarillo como el Sol y el otro rojo pasión como sus huellas dactilares en mi piel. Cultura, literatura y una sopa de letras a sorbos en la cuna de nuestra Barcelona a la luz de las cerillas, amarillas. Roja, pasional, carnaval, informal... todo lo que podía desear hasta el momento. Sin jaula, salvaje y sin ataduras, con un nuevo abanico de sabores orientales dignos de un conffeti para el paladar. Quería más pero voló, como indica su naturaleza. 
Nos fuimos al otro extremo con las velas y el chocolate desecho, pero no funcionó. De cabeza al burdel! Las flores me provocan alergia y el doble de azúcar ganas de llorar.
Mi maleta está a rebosar y su valor es comparable a la que creó Tarantino en su Pulp Fiction y que Jules Winnfield cuida con su vida. Tengo el convencimiento de que Hansel no es un personaje de ficción, sino que es alguien que seguirá el rastro de mi maleta hasta dar con ella y descubrir, tras varias ecuaciones  su número secreto. Una vez abierta tenderá con pinzas de colores todo aquello que encuentre. Cuando alguien ajeno a los hermanos Grimm reciba la llave maestra, sistemáticamente el burdel cerrará sus puertas. Será un lugar emblemático y digno de fotografiar como el Mouline Rouge, donde todos los huéspedes podrán descansar sin que ningún timbre ni cerrojo les vuelva a molestar. Una vez la puerta sea cerrada, otra se abrirá. Aquella que se mantenía cerrada desde el principio de los tiempos, aquella que da al lugar donde se crean las emociones y esas dos palabras tan necesarias para respirar: sístole y diastole.


Toc, toc! Ropa tendida, ropa guardada, movimiento constante y un rinconcito del ático que siempre formará partre de mi. 










Vuelvo a atreverme a escribir y eso ya me parece un motivo para sonreír.
Volviendo...

sábado, 22 de diciembre de 2012

" Siempre he sabido que algún día volvería a estas calles para contar la historia del hombre que perdió el alma y el nombre entre las sombras de aquella Barcelona sumergida en el turbio sueño de un tiempo de cenizas y silencio. Son páginas escritas con fuego al amparo de la Ciudad de los Malditos, palabras grabadas en la memoria de aquel que regresó de entre los muertos con una promesa clavada en el corazón y el precio de una maldición. El telón se alza, el publico se silencia y, antes de que la sombras que habita sobre su destino descienda de la tramoya, un reparto de espíritus blancos entra en escena con una comedia en los labios y esa bendita inocencia de quien, creyendo que el tercer acto es el último, nos viene a narrar un cuento de Navidad sin saber que, al pasar la ultima página, la tinta de su aliento lo arrastrara lenta e inexorablemente al corazón de las tinieblas."


JULIÁN CARAX, El prisionero del Cielo.
(Editions de la Lumière, París, 1992)




Carlos Ruiz Zafón- El prisionero del cielo






Lo he recuperado y si lo apreto contra mi pecho me siento más tranquila.
ZAFÓN GENIO E INSPIRACIÓN



Maldito arte