lunes, 23 de septiembre de 2013

Soy el metro que se escapa,
La nata de un vaso de leche caliente,
Tu  principio y tú final,
La  dosis de realidad del amor de verano,
La resaca del día siguiente,
El despertar en casa de un desconocido,
La ventana que deja escapar la magia de un instante.

Soy la nota disonante,
El despido imprecedente,
La manzana de la Blancanieves,
El silencio incómodo de una conversación,
Las manos nerviosas que no saben dónde meterse.

Soy el azar sin culpa,
El verso sin métrica,
La rima perdida,
El ansia del poeta,
La falta de ortografía que pasa desapercibida.

Soy el monstruo del armario,
La medicina del demente.
Soy el amarillo de tu estrena,
El adiós sin beso,
La caricia compasiva,
El despecho de un plumero.
Soy el mechero que no se entiende,
La nostalgia del momento,
El “ya nos veremos” que miente.

Soy todo eso y mucho más,

Ya llegué, soy Septiembre.


domingo, 28 de julio de 2013

Midnight chickpeas

Tan triste como la vida de un mosquito o como comer garbanzos con queso a las dos y cuarto de la mañana. Así se definía ella. Una chica con la mirada más viva del mundo y a la vez la más desilusionada de su bloque de pisos.
Des de las alturas sueña con un mundo mejor, con personas tan vivas como sus ojos, personas inquietas con mucho amor por regalar. El amor que ella necesita, sin prejuicios ni etiquetas, ni ningún tipo de reclamo ni explicación objetiva de “lo que hiciste anoche”. Gente, personas con gafas de colores que piden el número de teléfono para tomar un café con hielo en una terraza mientras que uno de ellos explica que, aún ser hombre y tu alérgica, tiene tres gatos llamados: Do, Re, Mi y se siente orgulloso de ello pensando en un  futuro Fa.  Él es un hombre que por su aspecto, su sonrisa y su predisposición en la vida te lleva a tener sexo con él. ¿Qué pasa? ¿Por qué no? A los hechos me remito. Un sexo al aire libre, divertido y eléctrico como las chispas que saltan entre ellos, como las farolas de la Barcelona que los advertía de luces azuladas. Sucio, muy sucio, la verdad es que el lugar no estaba demasiado limpio y a las chicas no nos gustan ésas cosas…  Al día siguiente la volvió a llamar, ¡Sorprendente! ésta vez para comer un helado de Stracciatella, un inocente helado de nata con pepitas de chocolate que acabó estampado uno en la cara del otro. No conocemos la nacionalidad de él, en estos momentos ni siquiera la de ella, caminan mirando y sin mucho pensar en quiénes son, de donde provienen y a dónde van. Eso a ella le gusta, mucho. Sin corrientes literarias ni filosóficas, ni románticas, ni racionales y mucho menos empiristas, nada, sólo individuos y sin banderas. Y todo esto sólo por un número, una correlación de números que desboca en una chica triste de madrugada, sonriendo lo in-sonreible, inventándose palabras que a nadie parece importar ni entender, suspirando fuerte. Aparentemente acompañada por el engaño de amigos que en el fondo son vacías maquetas sin nada dentro, sin nada en común, ni una complicidad compartida, nada.  La mirada más viva del mundo apagada por el interior y alrededor de su bloque de pisos.
Ella sigue buscando con la mirada desesperadamente alguien que por favor la saqué de ahí, como lleva haciendo al largo de toda la noche, de todas las noches. Y todo esto soñando des de una perspectiva óptima para dejarse caer al vacío o imaginarse que tras todas esas edificaciones que llega a visualizar  quizás hay una persona alegre que se atreve a nadar en un mar con sabor a helado de Stracciatella teñido del color de sus bonitas gafas de colores.




No corras, no, no, no, no tengas miedo, no muerde, rasca un poquito y encontrarás cosquillas. 
No aprietes, no, no, no, por favor, le haces daño, no  puede respirar, no arañes que sangrará.

sábado, 6 de julio de 2013

Etcétera

Estructuras. Estructuras de todas las formas y todos los tamaños. Estructuras altas, morenas, rubias, elegantes, delgadas, anchas, bajitas, pelirrojas…  Estructuras formales, lingüísticas, políticas, económicas, fiscales, retóricas, teatrales, sociales...
Palabrería y más palabrería. Bella, cierta, sincera, incluso la mejor palabrería que había escuchado i leído en muchos años. Llegaba a la piel y ésta lo agradecía erizándose de manera involuntaria.  Pero nadie quiere leer algo que llegue al estómago, lo revuelva y  encima tengas que agradecer la indigestión que ése conjunto de letras te ha provocado. ¡No, nada de eso! Nunca nadie quiere escuchar lo que ellos mismos ocultan, lo que ellos con sus propias manitas tapan. Si la mirada es el reflejo del alma, por favor, no te tapes los ojos que yo no me taparé la boca.
 Estructura, recuerda, estructura. Sonríe, sé amable, correcto, políticamente correcto; da buenos consejos, vacíos consejos basura; utiliza precaución, profilácticos, preservativos, condones, condones de látex, de plástico. Plástico entre dos personas. Separándolas por el bien de los dos. ¡Encima es pecado! Por una cosa en la vida en la cual la piel se pone en alerta con el contacto de la otra piel, en la que se sincronizan respiraciones, que las  acciones son desinteresadas… Vale, aquí ya me he puesto romántica. Estructura tu vida. ¿Y tenemos que vernos separados por un trozo de maldito plástico industrial rociado en aceite de oliva virgen extra disponible en diferentes sabores? Si, pequeño bebé, futuro estate tranquilo, aún no tienes que germinar, para eso estamos nosotros, para ponerle cabeza y látex. Sería un bonito discurso antes de plantearte si prefieres ponerle Beethoven o AC/CD al feto en no camino. Nunca estructuraré, no de momento. Enfermedades venéreas, maltrato, secuestros, violaciones, explotación infantil, corrupción, polución, falsificación, on, on, on…


Por eso hay que utilizar precaución, por eso hay que estructurar las cosas, por eso y solo por eso existen las palabras; Para decir lo que no quieres oír con bonitas formas o escuchar en voz alta lo que tu cabeza dice y tu boca tapa.

-Chica, te sobra poética y te falta disciplina.

viernes, 28 de junio de 2013

Matem els Homes

"Una dona mata un escarabat.

Un avió.

Un home mata un elefant

Un home mata una dona

Un home mata un home

Un home mata mil homes

Un home mata un país.

 

Volar, y volar, y volar..."

 

 
 
 
Diumenge 30 de Juny
al Teatre de Sant Feliu de Llobregat
Entrada Lliure!
 
 
 
Video promocional:
 
 
 
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sábado, 8 de junio de 2013

Viu el Teatre.






"El joiós amor al llit,
 el baptisme després, 
la penosa mort,
 la guerra,
 la pau,
 s'han d'assajar.
 La cacera del conill,
 el futbol,
 fins i tot el caos s'han d'assajar.
 L'atzar,
 el singlot, la
 màgia.
 El sant ha d'assajar el seu miracle, 

LA REBEL•LIÓ DELS PLEBEUS S'HA D'ASSAJAR."









18, 19 i 20  de Juny a les 21h
" Els plebeus assagen la rebel·lió" de Günter Grass
 pels alumnes de Tercer Matins del Col·legi de Teatre de Barcelona.

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martes, 12 de marzo de 2013

Deletreando reflejos

Existía una vez un moralista, uno entre tantos. No llamaba la atención por sus extensas teorías, sino por la forma como las expresaba. Él le llamaba " cruda realidad", sin florituras ni miramientos, a golpe de martillo! Aleccionaba a todo aquel al que tuviera un aprecio con su lengua viperina y su sarcasmo. Sólo con aquellas personas a las que le preocupaba su vuelo y su camino, a los demás "ni agua", si fuera por él ya se podían caer por las escaleras cuando llega el tren y no echan a correr.
Se pasó toda la vida sin una religión clara, envuelto en el ateísmo de las nuevas generaciones de su seno familiar, pero con el ansía y el anhelo de conocer e investigar todo aquello acompañado de interrogante. Pobre diablo! Ético, teórico, idealista e incluso inteligente cuando se lo proponía, pero incapaz de aplicarse ninguna de las lecciones que iba proclamando. Excepto una, la más recurrente y común entre las almas perdidas que lo rodeaban: La teoría sobre el amor; aquello que te resucita y te mata con solo pestañear. Tenía la palabrería adecuada y el entusiasmo necesario para hablar de ello con total distancia y banalidad. A aveces se preguntaba, en sus noches de insomnio y Absenta, si detrás de cada lección vital no había un grito de socorro en busca de aquello que llevaba buscando toda la vida: Un sentido, un Grial, un dios o quizás la gran mujer detrás del pobre desgraciado con muchas preguntas y la lengua muy hábil. Su ateísmo se fue convirtiendo en nihilismo alejándose de todo aquello que más anhelaba. Cuanto más ayuda quería prestar, más condescendiente se volvía su discurso. Falta de comunicación entre medio y emisor.
Un día, después de divagar entre sus sombras y sus resquicios de claridad escondidos gritó:
- Como creer en Dios si Dios no cree en nosotros!
Y de repente una voz agrietada por los años contestó :
- Porque Dios somos nosotros
Detrás de esa voz apareció una señora con una expresión dulce, los ojos azul cielo y un conjunto de magulladuras y cicatrices causadas por algún que otro desengaño amoroso. Él instintivamente la bautizó como "María Magdalena", la oveja negra de la Biblia  la única rebelde refugiada de la historia del cristianismo. No salía a cuenta darla a conocer al mundo así que todo bobalicón machista, poderoso e idealista, como él, decidió tacharla de indigna, como en nuestras mejores telenovelas. El señor moralista, divertido, conversaba con ella en busca de una teoría clara: Humanismo? Antropocentrismo? Existencialismo?
- Dios nos creó a su imagen y semejanza.- dijo ella. 
Y él como de costumbre hábil con sus palabras y erudito de ironías se miró al espejo y dijo:
-Sí, claro! La gran mentira de la historia  nos han hecho creer en un ser superior cuando ése ser llamado "Dios" no somos más que nosotros mismos. Vaya vuelto de los acontecimientos, menudo juego de palabras.. " a su imagen y semejanza..."
Calló. Se miró al espejo mientras hablaba y se dio cuenta de la gran metáfora que simbolizaban aquellas palabras, aquel gran concepto literario impuesto durante años. Miró a la señora, viéndole cada vez más rasgos de bruja y salió corriendo con los ojos llorosos mientras ella sonreía asintiendo.


Y la moraleja? Supongo que en cualquier esquina puede haber una bruja que te plante delante de un espejo y te haga ver detrás del reflejo.



"El dia de la partida mitja vida condormida, l'altre meitat vingué amb mi per no deixar-me sens vida."



Amén!

viernes, 15 de febrero de 2013

Retales sin hilo


Capítulo 1. Mi, lo de arriba. 
Estoy en plena metamorfosis. No sé si me estoy convirtiendo en pez como el pequeño Dalí, en pájaro como el ave Fénix o en piedra como la mirada de Medusa. 
Evolución o involución aún no lo tenemos claro pero lo indicios de cambio están presentes, solo nos falta determinar que camino tiene los ventanales más grandes. Mis órganos y músculos mudos me mandan señales de humo e intentan decirme algo en braile que no consigo descifrar, ya que el hemisferio derecho de mi cerebro está ocupado poniéndose guapo y escribiendo su biografia, que creerá ser best seller, qué tonteria!
 De esa manera el espácio interior de eso que llaman "cuerpo" se esta reconstruyendo con la mejor mano de obra del lugar apretándole cada vez más las tuercas al de arriba. Hasta  que llegue el día que explote,al igual que el Sol, esparciendo todos los colores feos y desagradables por el suelo , en un punto estratégico para ser barridos y enviador al container Verde del " Bon voyage". Sí, los rencores y las magulladuras van en el verde, como los envases. 
Este puzzle y engranaje interno en reformas me esta llevando a convertirme en un ser soñador y ya sabemos que no son buenos tiempos para los soñadores pero, que hi farem! El sueño se convierte en i aliado más íntimo y mi almohada en la amante más apasionada que nunca ha estado etre mis sábanas. Pasada la una y media de la madrugada la realidad me engaña y la fase rem  me retiene amordazada y con cadenas a lo onírico, convirtiéndome en un Salvador cobarde y reprimido en la proa de su barquito de pesca.
 Pintaré los mejores momentos del planeta mezclando ambar y ocre.



Capítulo 2. La vida subterránea.
Fuera pero abajo, para variar. Clima tropical y todo tipo de espècie animal que creiamos estinguida se encuentra con su gran culo gordo postrado en sus asientos grises. Situación socialmente adecuada. Sale a escena, asustado, un pobre animalillo herido cantando la misma serenata de siempre. Sus palabras piden monedas, su melodía carece de sinceridad, pero su aspecto reclama morir. Un ser casto, esotèrico y catòlico, de seminario, proclama a sus hermano que "No es manera" pero no afloja ni un duro, ha hecho voto de pobreza y de .. castidad? 
Una leona de la vieja sabana se acerca descarada, esta vez sin discurso y sin ese aroma fúnebre. A continuación una manada de pajarracas histéricas se ponen a cotillear y a comentar la jugada dándome motivos para desplumarlas de un golpe seco o clavarles el boli en el ojo... pero no lo hago, yo sigo a lo mío. Lo mío, devolverle las miradas al chico del gorro de delante, que me lee el movimiento de la mano intuyendo esta história. Parece que esto se acaba, se levanta. Pausa. Se despedirá? No escribo. Una mirada de reojo des de la puerta. Grácias.
Libros: " Vida de Mamá Margarita" y una Carta de Pizzas con su Margarita, Jamón, Bacón... Se repite una palabra senzilla que hace buena olor y que se regala. Transbordo y... aunque me duela todo músculo conocido o por conocer de eso que llaman "cuerpo", unos acordes acústicos me empujar hacía arriba. Premio! Unos ojos de plato simpaticos que me saludan por dejar que mi mirada tenga un affaire con ellos. Selva.

" Que siempre llego a la deshora que me marca el corazón."




Capítulo3. Libros sobre railes.
En cuestión de unos meses, quizás años, "El chico del metro que lee" ha ganado el puesto indiscutible de personaje emblematico de mis viajes subterráneos. Siempre que aparece, cuando lo hace, convierte párpados caídos y pérdida y repetición de las mismas tres palabras de la pagina 291 en  lucidez e imaginación.
Cada libro que el lee contiene una porción de nuestra história escrita con rima libre y verso alejandrino. Una história des de  la querida distáncia de descubrir aquella mirada de búsqueda y captura, de reconocer unas facciones familiares y una nueva situación, sin libro, sin ese lenguaje corporal en el cual puedo intuir un carácter y una vida detrás. 
No te había reconocido. Y tu a mi? Seguro que sí.
Imaginemos... imaginemos que un día al descubrirme entre tus páginas me reconoces como Lady Macbeth, como Fedra o incluso como Cristina Sagnier. Qué pasaría entonces? Al darte cuenta de mi instáncia entre las comas y al leer que ya estamos escritos me invitarías a sentarme a tu lado, quizás me recitarías algunos versos o, con un poco de grácia, me empujarías fuera del vagón jugandonos la vida al cobijo de una sonrisa pícara. El trayecto acabaría en tu escondite, donde estás siempre que yo no te encuentro. Ahí la história adoptaría otra dimensión convirtiéndonos en el noveno tomo de Gray y sus sombras.
Hasta la próxima pequeña, nos vemos donde nunca toca el sol!







"¿ Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño
y los sueños sueños són."